Me cargó que ayer hiciera una salida sorpresiva, despidiéndose de los pocos que fuimos a dejarlo rápidamente y entrara a policía internacional sin dar tiempo a emotividades. Por lo menos estuve a la altura y lloré como adulto: puros mocos.
Mi tía insistía en quedarnos &4oCc-otro ratito&4oCd- -2 horas (&4oCm-)- para &4oCc-ver el avión despegar&4oCd-, pero el único lugar que hay está afuera, hacía frío, corría viento, había neblina espesa y una guardia gruñona nos asustó diciendo que el estacionamiento seguramente nos saldría &4oCc-unas cinco luquitas&4oCd- por auto así que partimos -dicho sea de paso, las dos horas y media me salieron poco más de mil pesos (&4oCm-)-. Me desvié para dejar en la casa al amable Juan Carlos que accedió a acompañarnos, y tuve el placer de conocer a su cariñosa familia. Agradezco enormemente el reconfortante tecito y que me hayan regaloneado tanto.
Tiré a mi hermano a su casa y cuando llegué tipo 23:00, mi vieja estaba en pijama, ojerosa &4oCT- ¡se acuestan con las gallinas!- porque la mamá del hormigo llamaba cada vez más seguido exigiendo hablar conmigo para &4oCc-saber los detalles&4oCd-. Cuando me comuniqué de vuelta, sólo atinó a preguntar si yo tenía pena o si el hormigo se había ido con pena. Que ella había estado a punto de ir al aeropuerto pero después se había arrepentido. Que le diera mi teléfono &4oCT4oCc-Sí, claro, anote. 09-hormiga&4oCd-- para que nos contactáramos e hiciéramos cosas juntas (&4oCm-). Dos minutos EXACTOS y logré safarme. Juro que mejoraré mi record.
Me puse el pijama, traté de acostar a las caninas &4oCT4oCm- son mis guaguas-, pero terminé poniendo una sábana vieja sobre el plumón y las subí a la cama. Prendí el tele, apagué la luz, me tapé y me vino el cansancio de golpe. Lagrimeé un poco y traté de dormir, pero me di puras vueltas en la cama y a las 7 me levanté de aburrida. Recién ahora que el hormigo me llamó de una carrera y supe que estaba muy instalado almorzando con uno de sus futuros compañeros de trabajo, me tranquilicé.
Estoy muy contenta de que haya resultado este &4oCT-a ratos accidentado- proyecto. Sé que el hormigo es más que capaz de adaptarse y que se desempeñará impecablemente, pero no termino de tragarme ese cototo antipático de la garganta. Nada que decir, soy hormigo-dependiente y me costará un par de días acostumbrarme.
Ahora seré esclava del Skype y de cuanta cosa haya para llamar al país de las ¿51? estrellitas lo más barato posible, jeje. Total, estos últimos meses del año pasan volando y seré yo quién esté empacando perras, ropa y cosas varias con rumbo a la nueva casa. &4oCc-To the new home&4oCd-, dicen.
(*)a.k.a. [also known as]: también conocido/a como
.- Imagen tomada desde Concesiones Chile.