Cuentan con dos sistemas de envío de las postales, ambas on-line: por mail o mediante MailBigFile, comprometiéndose la administración a resguardar la privacidad de quienes enviaran los archivos.
Claro que tiene sus condiciones. El sitio se reserva el derecho a publicar, editar o arreglar los &4oCc-fotomontajes&4oCd-, y quien enviara una imagen para postear, &4oCc-garantiza una licencia perpetua y libre de cargos&4oCd- para uso y distribución del material a discreción de quienes lo administran, preparando claramente el terreno para futuras publicaciones tal como hiciera una bitácora similar en su tiempo.
Es imposible no comparar con Post Secret, un sitio en inglés que también recibe imágenes con confesiones anónimas, pero exclusivamente mediante envío postal &4oCT-léase &4oCc-por correo tradicional&4oCd--, y a Bajo Confesión le falta. Por ejemplo, el sitio original luego de publicar las postales recibidas, añadía información generalmente gratuita sobre centros de rehabilitación y ayuda para gente con trastornos de personalidad, o distintas adicciones, con direcciones y/o números de teléfono que aseguraban la confidencialidad de quienes solicitaran consejo. Incluso parte de las ganancias obtenidas con el libro que recopila las imágenes enviadas fueron a dichos centros. En cambio en BC sólo pareciera que el ansia de una futura recopilación fuera con fines de lucro, lo cual me pareci&w7PigKY- fome.
Ojalá que Bajo Confesión se esforzara además en el tema de la difusión, porque cierto es que tiene un buen gancho debido al grado de sinceridad y de intimidad que pudiera generarse dado el carácter privado de lo revelado en las postales.
Entretenido para bloguear un rato.
(*)Imagen: portada de Bajo Confesión